¿Contra las elecciones?
Me llegan referencias de un ensayo interesante, se trata de la obra del filósofo flamenco David Van Reybrouck "Contra las elecciones. Cómo salvar la democracia" (Taurus). A la espera de leer el texto detenidamente quisiera hacer algún comentario acerca de alguna de las tesis que se anticipan en las entrevistas y resúmenes.
David parte de un análisis que considero muy certero (si bien referido principalmente a la situación de la democracia en Europa), detecta, sobre todo entre los jóvenes, un síndrome de fatiga democrática; nunca hubo tanta hambre de democracia como ahora y nunca tanto descreimiento. Por eso afirma: "es peligroso pensar que no hay alternativas a las elecciones dentro de la democracia". Está convencido, además, de que el sistema electoral no hace sino crear nuevas élites alejadas de sus teóricos representados. Sería preferible ensayar otras fórmulas que también tuvieron su historia como el sorteo para las instituciones representativas.
No quiero juzgar de ingenua la propuesta antes de haber leído su argumentación completa, pero si que quisiera hacer una puntualización previa: lo que corrompe a la clase política no es (solo) el sistema electoral, es ante todo el sistema económico y las situaciones de privilegio que este sistema genera, haciendo de las instituciones públicas y de los cargos y representantes cómplices de esa auténtica dictadura constituida por el oligopolio económico mundial.
Comentarios