Bilbao, librería Cámara, lunes 19 de octubre
Llovía en Bilbao. La lluvia no es buena para los visitantes, pero a mi me ayuda a entender esta tierra: su paisaje, su música, su latente melancolía. Puede ser que esta lluvia incidiese en que el número de participantes en la charla - presentación fuese más modesto, pero estuvo ampliamente compensado por la sensación de intensidad y sinceridad que había en ese rincón de la librería. ¡Gracias, Bilbo!
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